El cambio tecnológico ha sido una fuente de crecimiento económico para la economía mundial desde la Primera Revolución Industrial, al incrementar de forma notoria la productividad de los factores de producción (McClellan y Dorn, 2015).
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Política de entrega
Riesgos de automatización para el Estado de México. Estrategias de acción de corto plazo
Miguel Adolfo Guajardo Mendoza, autor.
Introducción
El cambio tecnológico ha sido una fuente de crecimiento económico para la economía mundial desde la Primera Revolución Industrial, al incrementar de forma notoria la productividad de los factores de producción (McClellan y Dorn, 2015). Sin embargo, también ha provocado un efecto de desplazamiento de trabajadores debido a la automatización de las tareas productivas, aunque hasta ahora esta situación no ha ocurrido de forma generalizada. Esto ha sido posible gracias al funcionamiento de un mecanismo de compensación, en el que los sectores que menos han incorpora do tecnologías de automatización han absorbido a las personas expulsadas por los sectores que sí lo han hecho (Autor et al., 2003; Autor y Dorn, 2013). Lo anterior ha hecho necesario un proceso de recalificación de la mano de obra que facilite la reabsorción antes mencionada (Autor et al., 2003).
Sin embargo, esto no significa que este fenómeno no suscite desafíos que ameriten su estudio desde el sector académico, especialmente, para anticipar las políticas públicas que serán necesarias para afrontarlos conforme se agudicen. En primer lugar, es previsible que si México se retrasa en la incorporación de tecnologías de automatización respecto al resto del mundo, su economía también se rezagará, lo cual obstaculizará la creación de un entorno propicio para el bienestar de sus habitantes. Por otro lado, a medida que los procesos de automatización apresuren el paso se aceleraría el desplaza miento de algunos trabajadores, quienes quedarían al margen de los beneficios producidos por el cambio tecnológico (Acemoglu et al., 2020).
Un segundo desafío se presentaría si el mecanismo de compensación descrito no funcionara adecuadamente en el corto plazo, si esto sucediera los trabajadores desplazados no podrían reubicarse en un nuevo trabajo en un periodo de tiempo razonable. Incluso, si dicho mecanismo funcionara adecuadamente, el incremento en la oferta de trabajadores en sectores con poca penetración tecnológica desencadenaría un tercer reto, pues se presionarían los salarios a la baja, lo que provocaría un proceso de precarización laboral que podría empobrecer segmentos crecientes de la sociedad (Ace moglu y Restrepo, 2017, 2019 y 2020).
El cuarto desafío es el rediseño que requerirán los sistemas educativos para formar personas capaces de interactuar con máquinas dotadas de nuevas aplicaciones de Inteligencia Artificial (ia), como el “Machine Learning”, “Máquinas Vectoriales de Soporte”, “Redes Neuronales Artificiales”, “Procesamiento Natural del Lenguaje”, por mencionar algunas. La particularidad de estas aplicaciones es que pueden igualar las habilidades de los seres humanos, incluso, en tareas no estructuradas ni predecibles, lo cual deja en duda por cuánto tiempo seguirá funcionando el mecanismo de reabsorción descrito.
Los efectos del cambio tecnológico en los mercados laborales dibujan una agenda de investigación amplia que puede ser abordada desde distintas aristas. Sin embargo, se considera que es importante entender, en primer lugar, quiénes se encuentran en alto riesgo de ser reemplazadas por máquinas, de acuerdo con el tipo de trabajo que realizan. Para llevar a cabo estas estimaciones se ha retomado la metodología de cálculo de las probabilidades de sustitución tecnológica estimada por Frey y Osborne (2013) para 702 ocupaciones del Red de Información Ocupacional,1 las cuales se han asociado con las tablas comparativas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para traducirlas al Sistema Nacional de Clasificación de Ocupaciones que genera este instituto. Posteriormente, las probabilidades obtenidas han sido aplicadas a las ocupaciones existentes en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (enoe).
Se sostiene que este tipo de análisis debe realizarse desde una perspectiva estatal e, incluso, por ciudades, cuando los datos lo permitan, pues se ha documentado que los ocupados en un mismo sector productivo pueden tener diferentes niveles de riesgo, incluso en demarcaciones vecinas. Por ejemplo, Cabrero y Guajardo (2022) encontraron que solo 38% de los ocupados, con 15 a 21 años de escolaridad, tienen un alto riesgo de sustitución en el sector automotriz de Querétaro, mientras que en San Luis Potosí se encontró que 82% del mismo subconjunto de ocupados, para el mismo sector, estaban en alto riesgo. De acuerdo con los autores, esto se debe a que las empresas del sector automotriz instaladas en las dos entidades tienen diferentes grados de sofisticación, por lo que forman parte de distintos eslabones en sus respectivas cadenas productivas.
En este fascículo el objetivo es estimar las probabilidades de riesgo de los ocupados del Estado México (Edomex). Por lo tanto, la pregunta de investigación es: ¿qué porcentaje de los ocupados en el Edomex se encuentran en alto riesgo de automatización? Además, se tienen las siguientes dos cuestiones secundarias: ¿cuáles son las actividades con un riesgo de automación más alto?, ¿cómo se relaciona el nivel del riesgo con la escolaridad, edad e ingresos?
Los hallazgos más significativos son que, en 2022, 58% de los ocupados en el Edomex tuvieron un riesgo de automatización alto, 19% medio y 17% bajo. El porcentaje de ocupados en riesgo alto encontrado está por debajo del de la Ciudad de México (49%), en niveles similares a los de Jalisco (59%), pero por debajo de los de Veracruz (64%) o los de Puebla (68%), de acuerdo con las cifras encontradas por Cabrero et al. (2020). Lo anterior significa que, de entre las entidades con más ocupados del país, el Edomex es de los que tienen un menor porcentaje de personas en riesgo alto, incluso, por debajo del promedio nacional que es de 62% (Cabrero et al., 2020).
No obstante, el porcentaje de ocupados en riesgo alto para el Edomex sigue siendo alto en comparación con los que tienen otras economías que han logrado transformar su fuerza laboral para que desarrollen tareas me nos susceptibles de ser automatizadas, por ejemplo, en Canadá los ocupa dos en alto riesgo representan solo 10.6% del total (Frenette y Frank, 2020), en Singapur, 25% (Fuei, 2017), mientras que, en Finlandia, 35% (Pajarinen y Rouvinen, 2014). Por lo anterior, es crucial que se produzca evidencia empírica sobre este fenómeno en el Edomex para que en el futuro sea posible crear acciones que mitiguen los efectos del desplazamiento de personas por sistemas automatizados.
Otro hallazgo sustancial en este documento es que las dos actividades económicas con más personas en alto riesgo son el comercio (932 900 ocupados) e industria manufacturera (876 333 ocupados). Finalmente, la evidencia sugiere la existencia de una relación negativa entre el nivel de riesgo y escolaridad e ingresos, mientras que no se obtuvo evidencia sobre una relación negativa respecto a la edad.
Cabe mencionar que las estimaciones expuestas evidencian la factibilidad tecnológica de que algunas ocupaciones puedan ser automatizadas. Sin embargo, para que esto ocurra deben presentarse otras condiciones, una de las más importantes es el abaratamiento de las tecnologías de automatización en términos relativos a los salarios que se paguen en determinadas industrias. Esta situación es paradójica, pues a medida que los salarios de los trabaja dores se incrementen tendrán más probabilidades de ser sustituidos, siempre que existan tecnologías capaces de desempeñar sus actividades de forma satisfactoria. Además, debe ser claro que no todas las actividades productivas son susceptibles de ser automatizadas por ahora (Tunal, 2002).
Existen pocos trabajos que estimen los riesgos por desempleo tecno lógico en México (Minian y Monroy, 2018; Cabrero et al., 2020; Cabrero y Guajardo 2022), solo uno de ellos lo hace en el ámbito subnacional para Querétaro y San Luis Potosí (Cabrero y Guajardo 2022). Es posible que esto se explique porque el fenómeno del desplazamiento sigue siendo acotado en México, posiblemente el interés por estudiarlo se incremente a medida que este fenómeno se agudice. El presente capítulo sería el primer documento donde se aborda el tema desde una perspectiva académica para el Edomex, y con evidencia empírica útil para la formulación de futuras políticas públicas que ayuden a afrontar este fenómeno.
El documento está dividido en cuatro secciones para su mejor comprensión. En la primera se revisa la literatura sobre los riesgos por sustitución tecnológica. En la segunda se describe la metodología utilizada para obtener las probabilidades de sustitución. En la tercera se muestran los principales hallazgos del análisis para el Edomex y, por último, se exponen las conclusiones.
Índice
Introducción
Revisión de literatura
Metodología
Principales hallazgos
Conclusiones
Fuentes consultadas
México
Año: 2026
Páginas: 24
ISBN 978-607-2620-39-1 (volumen 9)
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